28 septiembre 2005

ReComenDAmos



Llegamos otra vez a final de mes y sin publicar desde el día 6. Sí, es mucho tiempo si consideramos cuánta lectura ha pasado bajo el puente, cuántos libros ha llevado la gente y si los habrán leído. Por nuestra parte hemos leído algunos, otros se han quedado en el camino y otros apenas si les leímos la parte de atrás. Eso sí, algunos se alejan bastante de la farándula...los recomendamos.




EL LOCO IMPURO, Roberto Calasso

Para eliminar a Dios no basta con matarlo. Con esta afirmación, Calasso sintetiza una de sus principales preocupaciones: la presencia de lo divino y de los dioses en el mundo, así como las relaciones casi siempre violentas e infieles entre aquéllos y los hombres. Pero, sobre todo, la manera en que los dioses se comunican con los mortales, es decir: enloqueciéndolos. La novela recrea un episodio histórico, lo vivido por Daniel Schreber con Dios, durante el período que estuvo en un manicomio. Freud se nutrió de este libro para exponer su teoría sobre la paranoia. Pero, si la locura fuera un estado superior de conciencia?

Se recomienda.

SCOTT Y AMUNDSEN La conquista del polo sur.

Quizás no sea una historia nueva ni desconocida, pero hay algunas que se
sustentan en el cómo están contadas. Este libro de la colección Cucaña
de editorial Vicens y Vives se puede decir que es imprescindible para cualquier biblioteca juvenil: a todo color, con fotografías de la época, con un apasionante relato de las expediciones, datos históricos, biográficos, incluso trae una pauta de actividades como para una lectura orientada al trabajo escolar.
Nos parece una propuesta muy interesante como para cautivar a nuevos lectores.

PAÍS DE NIEVE, Yanusari Kawabata


Aunque no siempre dice mucho que un escritor haya obtenido el Premio Nobel, en el caso de Kawabata sí que vale. Aunque se suicidó -igual que su gran amigo Mishima- a los 68 años, alcanzó a dejar varias obras notables, como Lo bello y lo triste, El maestro de Go o Las bellas durmientes.
La soledad y el erotismo son temas principales de su literatura, aunque lo más notable sea la sutileza de su prosa, la sensibilidad.
Como dicen por ahí, si no ha leído a Kawabata se ha perdido parte de su vida.








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