29 septiembre 2005

UN SUEÑO DE FELIPE


Las Manzanas Negras, un sueño de Felipe.


“Ayer me pasó algo muy extraño. Resulta que cuando iba al colegio conocí a un señor que se llevaban los carabineros porque había hecho no sé qué cosa y así a la pasada, me regaló una planta que tenía y que ya no podía cuidarla. Yo me la llevé al colegio y cuando llegó el primer recreo, la planté justo en el patio de atrás el que da al camino.
Cuando la fui a ver al segundo recreo me dio la impresión que la plantita había crecido un poquito y por eso estaba un poco seca, así que fui a buscar una manguera que tienen y comencé a regarla, y así estuve mucho rato hasta que me bajó el sueño y claro, me quedé dormido. Llegué una hora tarde a la sala y me llevaron a la inspectoría donde me anotaron y preguntaron qué diablos me pasaba, porque yo hace mucho tiempo que no me portaba mal.

Regresé a la sala y no alcancé a estar otra hora tranquilo cuando me volvieron a buscar y ahí estaba yo, otra vez más en la inspectoría. ¡Felipe! ¡Qué árbol plantaste! ¡Asómate a la ventana! Entonces vi que lo que antes fue mi plantita ahora era un árbol de manzanas y había miles de ellas en el suelo, pero eran manzanas negras. La directora mandó a buscar una y me la mostró muy sorprendida. Luego abriendo su boca con la que un rato antes me había gritado, le dio un gran mordisco y comenzó a comer la manzana negra y pasó lo más increíble de esta historia. La encontró muy sabrosa y dijo eufórica: ¡todo el mundo a comer! Y así ocurrió. Las clases se suspendieron y todos fuimos a comer manzanas negras, pues eran tantas que ya ni se podía llegar hasta el camino y así ninguno podría irse a su casa. Pero vino lo más terrible: al rato la directora quedó ciega, y el profesor de música y la tía Elba y la tía María Paz y la tía Anita ...todos.
Cuando pude llegar a mi casa me di cuenta de que había pasado algo terrible: todo el mundo estaba ciego, menos mi familia. Claro, mi mami siempre nos había dado agüita de hierbas que su mamá le había dado y así la mamá de su mamá... Teníamos el remedio y había que ayudar a la humanidad.Esa misma tarde partimos a viajar por el mundo para llevar el remedio a todas partes, pues como ya dije, todo el mundo estaba ciego. Y lo más terrible es que después de varias horas de ceguera la gente desaparecía.
Salvamos a medio mundo en nuestro viaje alrededor del planeta Tierra repartiendo el remedio. Recorrimos Argentina, Perú, Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Guayana, Guayana Francesa, Surinam, Panamá, Cuba, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Salvador, México,- me los sé eh?- y Rusia, etcétera, etcétera. Por Estados Unidos no pasamos y tampoco por otros, porque salvamos a medio mundo hasta que nos aburrimos y ahí mismo terminamos el viaje y regresamos a Chiloé. Cuando entramos a la ciudad todo pero todo estaba muy normal, como esos días de clases en que todo estuvo normal después que me pregunta mi papá y yo le digo eso que todo estuvo normal. Y así fue que nadie nunca pareció haber comido manzanas negras, ni haber quedado ciego ni haber tenido pena porque desaparecían sus amigos o nunca llegaban los papás a buscarte ni nada, todo normal hasta que desperté...”




“THE END”

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